sábado, 27 de septiembre de 2014

NO ES UN OTOÑO MÁS

No quiero engañarme,
no es un otoño más.
Ahogado entre sollozos
el corazón fallece lentamente.
Entre las sombras grises de la tarde
camina perdido por un laberinto
de recuerdos,
que atenazan mi garganta.

No es un otoño más,
desesperanzada piso
las hojas que humedecidas
por un llanto de lluvia,
y volteadas por un mal viento,
se amontonan bajo mis pies,
marcando el camino a otros
pasos que borrarán mis huellas.

En la quietud de la tarde,
la oscuridad se apodera de las calles,
y allá en el horizonte,
un rayo tenue de sol
pugna por escapar de las sombras
y me ofrece su último destello.
No, no es un otoño más,
es el último otoño.



No hay comentarios:

Publicar un comentario