lunes, 26 de octubre de 2015

MAR CRUEL







Si la tormenta ruge con fuerza ¡iza la vela!
y si en ella te adentras, mejor es naufragar
que arriar todas las velas, si cedes o das tregua,
serás el prisionero de alguno de tus miedos.

Cuando un mar de terror inunde tu mirada,
las olas te retuerzan en sus ruidosos brazos,
¡mejor, amotínate en sus fauces azules!
y estallarán al viento los dañinos recuerdos.

Cuando el mar de la noche en sueños te atormente,
el crepúsculo rojo escupa sangre en ti,
la soledad te arroje su soñolienta sombra
y los suspiros ahoguen tu fatigado pecho

¡iza las blancas velas! deja que el mar se aleje,
rechaza sus caricias, no entregues tu espíritu
a sus encarceladas y exasperadas olas.
No sea que entre los miedos, en silencio perezcas.

















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