sábado, 26 de diciembre de 2015

FORMAS




Mi pueblo tiene formas angulares,
rectas, agudas, obtusas, llanas,
no me gusta la perfección del circulo,
me gusta mi pueblo anguloso.

Angulosa es la ermita de Santa Ana,
más cerca del cielo y las nubes
que cualquier otro lugar del pueblo,
la torre del reloj de su ayuntamiento,
corazón del pueblo,
la rectangular torre de  su iglesia
Santo Domingo de Silos,
a un tiro de piedra de su plaza mayor.
Su plaza, espacio abierto a la luz,
centro de vida, tertulias, pregones y actos,
ha visto pasar, la guerra, la paz, la vejez,
el amor, la juventud.

Angulosos eran también los campesinos
que en otros tiempos labraban sus áridas tierras,
caminaban con sus aperos al hombro
como salidos de un cuadro de Zuloaga,
rudos, curtidos, auténticos,
agrietada su cara por el sol y las penas del alma.
Con las mandíbulas apretadas
por la dureza de la labranza o la siega,
volvían al hogar a altas horas del atardecer
sin apenas quejarse de su suerte.
Sus mujeres, ensimismadas en sus labores,
los recibían apostadas en el umbral de la puerta.

Mi pueblo tiene formas angulares
para marcarnos el sendero de la vida y el destino,
para decirnos que estamos unidos a él
como las dos líneas que forman el ángulo,
que es el vértice del que partimos y al que volveremos.








1 comentario:

  1. Mi pueblo Val de Santo Domingo lleva muchos recuerdos de mi vida lo quiero

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