lunes, 15 de febrero de 2016

ABISMO



Aquí estoy,
asomada al abismo de este poema,
en la duda de avanzar o retroceder ante lo desconocido.
Mi vanidad me empuja a dar el salto
pero me frena la prudencia.
La pulcritud del papel me deslumbra,
mis manos empuñan la pluma
y tiembla al dar muerte o vida a las palabras.
Los dedos agarrotados
oprimen los versos hasta hacerlos sangrar.

¡Señor de la palabra, ayúdame!
¡Qué difícil es llenar el vacío del silencio!

Estoy aquí,
dando un nuevo paso, en un nuevo verso,
porque transito un camino de delicadas palabras,
porque maquillo con palabras la crueldad,
pinto la belleza de las cosas con armonía.

Porque aflora la sensibilidad en su lectura
y me hace sentir más libre, más humana.
Porque con un puente hecho con palabras
cruzaré el insondable abismo de este poema.










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